Cómo controlar el miedo en las entrevistas

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El miedo es una de las emociones que más nos afecta en nuestra carrera profesional; Miedo a no superar una entrevista, a perder nuestro trabajo, a estancarnos en él, a cambiar y equivocarnos… El miedo en dósis extremas paraliza e inmoviliza y si se hace crónico, nos convierte en artríticos emocionales. Nos corta las alas, los sueños y nos impide vivir.

 En el trabajo, el miedo puede afectarnos a la hora de tomar grandes decisiones, y también en el día a día, en las pequeñas batallas, a la hora de hacer frente a una reunión complicada o una entrevista de trabajo, por ejemplo.

Vayamos entonces poco a poco. Reúnamos valor para hacer frente a cotidianos momentos difíciles, que nos aterran. Preparemos bien la estrategia para salir airosos del mismo y así, éxito tras éxito, con algún fracaso de por medio, ir  haciéndonos fuertes, seguros de nosotros mismos y valientes, y finalmente poder hacer frente a otro tipo de decisiones más importantes, en las que seguramente estará nuestro sello vital.

 Entonces sí nos centramos en un momento concreto, además de preparando bien el desafío (una reunión o una entrevista de trabajo), documentándonos al respecto, anticipando las preguntas que nos van a hacer, ensayando frente al espejo, etc… QUÉ HAGO CON MIS RESPUESTAS DE ANSIEDAD? ¿Cómo controlo la sudoración, el tic del ojo, la rigidez corporal, mi aceleración al hablar, mi sequedad de boca…? ¿Cómo? Os queremos dar una serie de trucos que os vendrán bien para disminuir de manera natural la ansiedad, aunque no anulándola. Recordad que somos seres humanos, no máquinas. Supongamos que se trata de una ENTREVISTA DE TRABAJO por la mañana, a primera hora: “La víspera habrás decidido y preparado la ropa que te vas a poner, comprobando que no tiene manchas, está perfecta y que responde a lo que la situación de entrevista requiere. También tendrás preparado el Cv impreso y la documentación que te hayan pedido aportar. Habrás estudiado el recorrido al que tienes que hacer frente, y decidido como vas a llegar; coche, autobús… En resumen, no dejarás a la improvisación nada que se pueda preveer.

 Durante las horas que acontecen antes de la entrevista, debes mantener dos pautas de comportamiento:

  1. RITMO LENTO. Muy lento
  2. PENSAMIENTOS POSITIVOS REITERADOS. “todo va a salir bien”…”todo va a salir bien” como un disco rallado. (Sabemos que suena raro, pero funciona)

 Y debes seguir un esquema más o menos como este:

  1.  Levántate lo suficientemente pronto como para que te sobre tiempo, realizando cada acción, ducha, desayuno… con extrema calma. Concentrándote en realizar cada movimiento mucho más despacio de lo habitual. Y recuerda… “toda va a salir bien”,  “lo voy a hacer muy bien”, “estoy preparado”… Intenta distraer la atención poniendo música y cantando, por ejemplo. Trata de utilizar la cabeza lo menos posible, de tener la mente en blanco.
  2. Desayuna, reduciendo la cafeína o cualquier excitante que tomes habitualmente a cero. Si tomas café, ese día toma cola cao o zumo, y deja el café para después de la entrevista. No te preocupes que no te dormirás.
  3. Dúchate y dedica tiempo a tu aspecto con calma hasta que quedes satisfecho con el resultado. Recuerda que no hay decisiones que tomar respecto al atuendo, eso ya lo hiciste ayer.
  4. Asegúrate antes de salir de casa de que lo llevas todo. Despacio, no corras.
  5. Sal de casa para llegar a tu destino con 30 minutos de antelación por lo menos. Seguramente ocurrirán cosas que harán que el margen final sea menor.
  6. Cuando llegues a tu destino, familiarízate con él. Con el edificio, observa a las personas que entran y salen. Haz lo posible por sentir que perteneces a ese lugar. Tú vas a ser el próximo. Y mantén el ritmo lento. Llama al ascensor con tranquilidad… (no subas el ritmo, aunque el cuerpo te pida correr.)
  7. 5 minutos antes de la hora, acude al lugar de la entrevista, preguntando por la persona que te va a entrevistar. Aquí tus respuestas de ansiedad van a empezar a hacer su trabajo… ¿Cuál es tu ventaja? Que como las hemos bajado todo lo posible, (disminuyendo el ritmo y eliminando cualquier excitante) el recorrido para aumentar pulsaciones hasta que sea perceptible por el otro, es mas largo de lo habitual, y tenemos más tiempo para hacerlas volver a bajar sin que se note mucho nuestra activación. Como además vamos con pies de plomo, con cautela y la mente limpia para hacer frente a cualquier desafío, en cuanto empecemos a responder correctamente, ganaremos seguridad y bajaran las pulsaciones los nervios y las manifestaciones visuales… ¡Concéntrate en la entrevista! Piensa en responder correctamente. Olvídate de ti y de tu aspecto, de eso ya te has ocupado hasta ahora. Ahora toca rendir lo máximo y empatizar con el entrevistador.
  8. La entrevista no ha finalizado hasta que abandones el edificio y estés fuera del marco visual del mismo. No bajes la guardia. Te pueden ver y oír si sacas tu teléfono móvil y te pones a hablar de cómo te ha ido la entrevista desde una compañera de la entrevistadora a la que nos has visto, hasta su propio jef@. Hasta que no estés lejos, no ha acabado el periodo de evaluación. ¡Cuidado! Mantén el tipo hasta el final.

 No podemos garantizar que vayas a ser la persona seleccionada, pero sí, que cuanto más cómodo estés en una situación de entrevista, mejor será tu desempeño. Lo importante es que sientas que has estado a la altura de las circunstancias, y que ganes confianza en ti mismo.

¡¡Tú puedes hacerlo!! ¡¡Suerte!

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